Monument I, c. 2021, Courtesy of the Artist 

Carlos Martiel

b.  1989, Havana, Cuba; lives and works in New York, NY

Carlos Martiel is a performance artist who uses his own body in long-duration actions to poetically question racism and society’s control over historically oppressed populations. Challenging monuments and their colonial history, this new piece was performed on January 27, 2021, in Room 110, the same space where it is now shown as a video projection. Unlike most of Martiel’s work which hinges on audience engagement, the performance was staged without an audience, reflecting on our contemporary moment and the limitations on public gatherings imposed by COVID-19. In his proposal for the work, Martiel explains, “I stand naked on top of a pedestal in the center of the space with my body covered in blood drawn from migrant, Latinx, African American, feminized, Native American, Muslim, Jewish, Queer, and Transexual bodies considered as ‘minority’ or marginalized groups in the United States by Eurocentric supremacist discourses.”

Carlos Martiel es un artista de la performance que utiliza su propio cuerpo en acciones de larga duración para cuestionar poéticamente el racismo y el control de la sociedad sobre las poblaciones históricamente oprimidas. Desafiando a los monumentos y a su historia colonial, esta nueva pieza se presentó el 27 de enero de 2021 en la Sala 110, el mismo espacio en el que ahora se muestra como proyección de video. A diferencia de la mayor parte de la obra de Martiel que depende de la participación del espectador, esta vez la performance se llevó a cabo sin público, reflexionando las limitaciones impuestas que sufren las reuniones públicas debido a la pandemia de COVID-19. En su propuesta para la obra, Martiel explica: “Me sitúo desnudo encima de un pedestal en el centro del espacio con mi cuerpo cubierto de sangre extraída de cuerpos de inmigrantes, latinos, afroamericanos, feminizadas, nativos americanos, musulmanes, judíos, queer ytransexuales considerados como grupos ‘minoritarios’o marginados en Estados Unidos por los discursos supremacistas eurocéntricos.”